La Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (FENACOTIP) anunció la suspensión total de sus operaciones a partir de la medianoche del viernes 3 de julio de 2026, afectando tanto al transporte intra como interprovincial en todo el país. La medida, comunicada mediante la Circular N.º 037-SEF-AGAF-2026, responde a la grave crisis económica que enfrenta el sector, la insuficiencia de ingresos para cubrir los costos operativos y la falta de atención efectiva por parte de las autoridades competentes. Según los dirigentes del gremio, la paralización se acoge al derecho constitucional de resistencia y se mantendrá vigente mientras persistan las causas que motivaron la medida, dejando a la ciudadanía en alerta ante posibles problemas de movilidad a nivel nacional.
FENACOTIP explicó que el punto central del conflicto es la revisión de las tarifas, que consideran insuficientes para sostener la operación de sus unidades. La organización exhortó a sus filiales a mantener la unidad, actuar con responsabilidad y limitarse a difundir únicamente información oficial emitida por la federación. Además, el gremio advierte que la situación económica del sector ha superado los límites críticos, con ingresos diarios que no cubren los gastos operativos de combustibles, mantenimiento y sueldos, situación que pone en riesgo la sostenibilidad de los servicios de transporte de pasajeros en Ecuador.
Por su parte, la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) recordó a los operadores que la interrupción del servicio sin justificación legal constituye una infracción muy grave y puede derivar en sanciones económicas y administrativas, que van desde multas hasta la reversión de rutas o la suspensión de los títulos habilitantes. La ANT también señaló que la normativa contempla la adopción de medidas cautelares en caso de que la paralización comprometa el interés público, incluyendo inspecciones técnicas, evaluación de conductores y, si es necesario, la intervención de la operadora. La tensión entre el sector transportista y las autoridades pone en evidencia la necesidad urgente de un diálogo efectivo para evitar un colapso en la movilidad nacional.





