Han transcurrido seis días desde que se perdió el rastro de Héctor Fernando Enríquez Ruiz, un ingeniero en sonido de 27 años que fue visto por última vez en el sector de Calderón, al norte de Quito. El joven había acudido a realizar un trabajo y tenía previsto retornar esa misma noche hacia Otavalo, en Imbabura, donde reside junto a su familia. Sin embargo, desde la noche del 18 de febrero no volvió a comunicarse y su ausencia encendió las alarmas entre sus allegados. Con el paso de las horas, la incertidumbre se transformó en angustia. “Estamos desesperados”, repiten sus familiares, quienes no han dejado de buscarlo y de difundir su fotografía en redes sociales, terminales terrestres, estaciones de servicio y puntos estratégicos de la ciudad.
La investigación dio un giro importante tras nuevos indicios que ubican la camioneta en la que se movilizaba —una Mazda BT-50 blanca, doble cabina, placas PCQ-1530, con una parrilla negra en el techo— circulando por la vía Alóag–Santo Domingo entre las 03:00 y las 05:30 de la madrugada del jueves 19 de febrero. Este dato amplía el radio de búsqueda fuera de Quito y plantea la posibilidad de que el vehículo haya sido movilizado hacia el occidente del país pocas horas después de su desaparición. La familia difundió un video en el que suplican apoyo ciudadano y piden a transportistas, conductores de carga pesada, propietarios de restaurantes, gasolineras y locales ubicados a lo largo de esa carretera que revisen cámaras de seguridad. En el mensaje explican que han retirado ciertos contenidos para no interferir con la investigación policial y reiteran que cualquier detalle puede ser determinante para ubicarlo.
Héctor mide 1,72 metros, pesa aproximadamente 150 libras, tiene contextura gruesa, ojos color café y cabello castaño. Al momento de su desaparición vestía camiseta negra y pantalón beige. Cada uno de estos rasgos se ha convertido en parte esencial de la cadena de búsqueda que hoy involucra no solo a su familia, sino también a ciudadanos que comparten la información en distintas provincias. Las autoridades mantienen activo el protocolo correspondiente y exhortan a la ciudadanía a reportar cualquier dato a la línea gratuita 1800 DELITO (335486) o a las dependencias policiales más cercanas. Mientras tanto, Otavalo y Quito permanecen en vilo, aferrándose a la esperanza de que esta nueva pista permita esclarecer lo ocurrido y traer de vuelta a Héctor con vida.





