El debate sobre la regulación del transporte interprovincial en Cayambe continúa generando reacciones entre los actores del sector. El gerente de la cooperativa Imbabura-Pichincha, Manuel Díaz, manifestó su desacuerdo con la medida de sellar las puertas de los buses en tránsito, señalando que esta disposición podría afectar directamente a miles de usuarios que dependen de este servicio para movilizarse diariamente entre distintas ciudades.
Según explicó, la implementación de controles que obliguen a los pasajeros a embarcar y desembarcar únicamente en terminales implicaría mayores costos y tiempos de traslado. Actualmente, muchos usuarios acceden a rutas directas con tarifas accesibles; sin embargo, con esta nueva regulación, tendrían que realizar transbordos adicionales utilizando transporte urbano o alternativo, lo que incrementaría el valor del viaje y complicaría la movilidad, especialmente para quienes transportan productos o equipaje.
El representante del gremio también advirtió que la medida podría impactar de manera significativa a trabajadores, estudiantes y comerciantes que dependen de rutas rápidas y económicas. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades para que se analicen soluciones que garanticen tanto el orden en el transporte como la accesibilidad para la ciudadanía, evitando que las decisiones regulatorias generen efectos negativos en la economía y en la rutina diaria de los usuarios.





