Una escena que ha generado conmoción en la provincia de Pichincha ha puesto en el centro del debate la seguridad infantil y la responsabilidad en el espacio público. Un video difundido en redes sociales muestra a un repartidor movilizándose con un bebé dentro de una mochila de delivery, una situación que rápidamente provocó alarma entre los ciudadanos por el evidente riesgo al que fue expuesto el menor. Las imágenes se viralizaron en cuestión de horas, generando indignación y cuestionamientos sobre las condiciones en las que se desarrollan ciertas actividades laborales informales.
En el registro audiovisual se observa cómo el niño es transportado sin ningún tipo de protección adecuada, lo que podría haber derivado en consecuencias graves en caso de una caída, frenazo o cualquier incidente en la vía. Usuarios en redes sociales expresaron su rechazo, señalando que este tipo de prácticas no solo reflejan una falta de conciencia sobre el cuidado infantil, sino también las dificultades económicas que podrían estar detrás de decisiones extremas como esta. El hecho ha encendido una conversación más amplia sobre la precariedad laboral y los límites entre la necesidad y la seguridad.
Frente a lo ocurrido, diversos sectores han solicitado la intervención de las autoridades para investigar el caso y determinar posibles responsabilidades. Además, se ha insistido en la importancia de generar controles más estrictos y campañas de concientización para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse. El caso no solo evidencia un acto de alto riesgo, sino también la urgencia de reforzar mecanismos de protección para los menores, garantizando que su integridad no se vea comprometida bajo ninguna circunstancia.





