La desaparición de Nicolás Alejandro Jácome Acosta, un guardia de seguridad de 32 años, se suma a los casos que han generado preocupación en Quito durante las últimas semanas. El joven fue visto por última vez el 14 de julio de 2026 en el sector de Orquídeas del Sur, al sur de la capital, y tras varios días de búsqueda su cuerpo fue localizado en una quebrada del sector de Lloa. La familia de Nicolás mantiene interrogantes sobre las circunstancias que rodearon su desaparición y exige que se esclarezca lo ocurrido.
Según relató su hermana Jennifer Jácome, el último contacto conocido con Nicolás ocurrió un día antes de su desaparición, cuando conversó con su madre y le comentó que necesitaba dinero debido a un inconveniente con una transferencia. Horas después dejó de responder llamadas y mensajes, aunque algunos textos aparecían como vistos. La familia posteriormente presentó la denuncia correspondiente y entregó información a la Policía, incluyendo mensajes en los que el joven habría expresado preocupación por su seguridad.
Durante la investigación, familiares señalaron que existieron situaciones que llamaron su atención, entre ellas movimientos relacionados con las pertenencias de Nicolás y versiones de personas cercanas al entorno del joven. Sin embargo, la familia aclaró que no busca señalar responsables sin pruebas, sino que solicita una investigación profunda que permita conocer la verdad. El cuerpo fue encontrado días después en una quebrada de Lloa y, de acuerdo con información preliminar, la causa de muerte permanece por determinar mientras esperan los resultados de Medicina Legal.





