Un amplio operativo policial denominado “Bremen” permitió desarticular una estructura delictiva dedicada al tráfico internacional de drogas que operaba desde varios puntos del Ecuador. La intervención, coordinada por la Policía Nacional en conjunto con organismos de seguridad internacionales, tuvo como objetivo golpear las redes criminales vinculadas con el envío de estupefacientes hacia Europa y otros destinos. Como resultado del operativo se ejecutaron múltiples allanamientos en diferentes provincias del país, lo que dejó un total de 26 personas detenidas presuntamente relacionadas con la logística y operación de esta red delictiva.
De acuerdo con las autoridades, la organización criminal utilizaba actividades comerciales legales como fachada para movilizar grandes cargamentos de droga hacia el exterior. Entre los métodos identificados se encontraba la contaminación de contenedores utilizados para la exportación de productos como concentrado de oro y banano, los cuales salían principalmente desde los puertos de Guayaquil y Posorja. La droga era ocultada dentro de la carga o en compartimentos clandestinos adaptados en los contenedores, con el objetivo de introducir el alcaloide a mercados internacionales, especialmente en Europa, utilizando rutas que incluían puertos en Canadá.
Las investigaciones, que se extendieron por cerca de veinte meses, permitieron a las autoridades identificar la participación de redes criminales internacionales y su vínculo con estructuras locales dedicadas a facilitar la salida de la droga desde Ecuador. Durante las distintas fases del proceso investigativo se incautaron alrededor de 2,5 toneladas de clorhidrato de cocaína, además de varios vehículos utilizados para el transporte de la sustancia ilícita. Según el balance presentado por la Policía, el operativo generó una afectación económica estimada en más de 68 millones de dólares para las organizaciones criminales involucradas, marcando uno de los golpes más significativos contra el narcotráfico en los últimos meses.





