En un nuevo episodio del conflicto entre Ucrania y Rusia, la capital rusa vivió una noche de caos tras un ataque masivo con drones ucranianos que impactó directamente la refinería de petróleo en Kapotnya y varias zonas industriales y residenciales. Las imágenes difundidas muestran columnas de humo, llamas y daños en techos y edificios comerciales, mientras la defensa aérea rusa intentaba neutralizar las aeronaves. Este ataque, que se produce por segunda vez en la semana, provocó el cierre temporal de aeropuertos, evacuaciones y el colapso parcial del tráfico en los alrededores de Moscú, dejando una sensación de vulnerabilidad en la ciudad que hasta hace pocos años se consideraba blindada ante ataques.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó la operación a través de sus redes, asegurando que se trató de una acción estratégica contra la maquinaria energética rusa, mientras las autoridades locales reportaron daños materiales y al menos 17 heridos, incluidos niños. La ofensiva con drones forma parte de un patrón de ataques dirigidos a instalaciones de crudo y exportadoras de energía, con el objetivo de afectar los ingresos que financian la guerra. El impacto del asalto no se limitó a la industria, sino que también alcanzó áreas residenciales y comerciales, generando alarma entre la población y mostrando la capacidad de penetración de los drones ucranianos pese a la defensa aérea rusa.
Mientras tanto, Rusia respondió con misiles balísticos sobre Kiev y otras ciudades ucranianas, intensificando el ciclo de ataques y contraataques que mantiene en vilo a la región. Las autoridades rusas informaron sobre el derribo de cientos de drones, aunque algunos lograron impactar en infraestructuras críticas y edificios habitados, evidenciando la dificultad de proteger la metrópoli ante ofensivas cada vez más sofisticadas. En paralelo, la población rusa empieza a experimentar la guerra de forma directa en la periferia industrial, mientras Ucrania mantiene su estrategia de presión sobre la economía y la logística militar rusa, intensificando la incertidumbre y el riesgo para la vida civil en ambos territorios.





