El ambiente político y judicial de Ecuador se encendió nuevamente tras las publicaciones de Wilmer Chavarría, alias “Pipo”, líder del grupo criminal Los Lobos, durante una comparecencia ante la Fiscalía en Zaragoza (España). En su declaración, el capo negó cualquier participación en el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio en 2023 y, de manera explosiva, aseguró que el presidente Daniel Noboa habría dado la orden del magnicidio, según versiones recogidas por la agencia EFE. Chavarría también afirmó que una persona cercana al ministro del Interior, John Reimberg, le transmitió esta supuesta vinculación directa entre Noboa y el crimen, aunque no aportó pruebas concretas de ello.
La reacción del Gobierno ecuatoriano fue inmediata y firme. El ministro Reimberg calificó las acusaciones como “absurdas” y parte de una estrategia de Chavarría para evadir su extradición y responsabilidad penal ante las múltiples órdenes de captura que pesan sobre él tanto en Ecuador como en Estados Unidos, donde también enfrenta cargos por narcotráfico y delitos conexos. Reimberg recalcó en redes sociales que los señalamientos carecen de fundamento y enfatizó que “cero impunidad” será la política frente al crimen organizado, subrayando que nadie está por encima de la ley. Asimismo, figuras políticas cercanas al expresidente Rafael Correa también abordaron el tema en redes, aunque mezclando la polémica con otras acusaciones anteriores relacionadas con la muerte de Villavicencio, lo que ha intensificado aún más el debate público sobre las motivaciones tras las declaraciones de “Pipo”.
Chavarría está detenido en España desde noviembre de 2025 tras una operación internacional que lo ubico en Málaga bajo identidades falsas y cambios de apariencia, y mientras se resuelve la solicitud de extradición que podría llevarlo primero a Estados Unidos su situación legal es compleja. Las autoridades ecuatorianas lo consideran responsable de múltiples asesinatos y de liderar una de las organizaciones criminales más poderosas del país, que participa en tráfico de drogas y violencia ligada a otros grupos armados. El asesinato de Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023 por sicarios tras un mitin en Quito, sigue siendo uno de los casos más sensibles de la historia política reciente del país, con procesos judiciales en curso que buscan determinar a los autores intelectuales detrás del ataque.






