Un agricultor de la provincia de Sucumbíos denunció haber perdido gran parte de su patrimonio tras una operación militar ejecutada en la zona fronteriza con Colombia. El hecho ocurrió el pasado 6 de marzo en la comunidad de San Martín, donde, según su testimonio, un bombardeo destruyó su finca dedicada a la producción de leche y carne. El afectado asegura que el lugar no solo era su sustento, sino también una fuente de empleo para varios habitantes del sector, quienes ahora se encuentran sin ingresos tras la intervención.
De acuerdo con su relato, las explosiones redujeron a cenizas viviendas, bodegas, infraestructura productiva y equipos utilizados para el ordeño, dejando pérdidas que superarían los 160.000 dólares. El propietario rechaza categóricamente las versiones oficiales que señalan que el predio era utilizado por grupos armados ilegales, afirmando que nunca existieron actividades ilícitas en su propiedad. Además, cuestiona las declaraciones de las autoridades, señalando que las imágenes difundidas no corresponderían al lugar afectado y que incluso el ganado habría sido retirado antes del operativo.
Frente a esta situación, el agricultor anunció que iniciará acciones legales contra el Estado en busca de una reparación por los daños ocasionados. Mientras tanto, el Ministerio de Defensa mantiene su postura, indicando que la intervención se realizó tras identificar el sitio como un punto estratégico de operaciones de una organización criminal. El caso ha generado controversia y pone en debate la actuación de las fuerzas de seguridad en zonas fronterizas, así como las posibles afectaciones a civiles en medio de operativos contra estructuras ilegales.





