El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció una nueva medida en materia migratoria que ha generado amplio debate en la región. Durante una visita oficial a Buenos Aires, el mandatario adelantó que su Gobierno comenzará a ejecutar un plan progresivo para la salida de extranjeros que se encuentren en situación irregular en el país. Según explicó, la estrategia se aplicará “paso a paso” en las próximas semanas y busca reforzar el cumplimiento de la ley migratoria en todo el territorio chileno.
Kast fue enfático al señalar que los migrantes sin documentos deberán abandonar el país de forma voluntaria, advirtiendo que, en caso contrario, enfrentarán procesos de expulsión. La propuesta contempla que quienes salgan puedan iniciar nuevamente sus trámites desde sus países de origen, aunque no existe certeza de que puedan regresar. Además, el mandatario expresó su expectativa de que ciudadanos venezolanos y de otras nacionalidades opten por salir del país en la medida en que se habiliten opciones de traslado hacia sus destinos.
La iniciativa también incluye la posibilidad de establecer mecanismos como corredores humanitarios terrestres para facilitar las deportaciones hacia países vecinos, lo que podría impactar a miles de personas en la región. Mientras el Gobierno defiende la medida como una acción necesaria para ordenar la migración y reforzar la seguridad, sectores críticos advierten sobre las consecuencias sociales y humanitarias que podría generar. Este anuncio vuelve a poner en el centro del debate el manejo de la migración en América Latina y las políticas adoptadas por los gobiernos frente a este fenómeno creciente.





