La desaparición de Héctor Fernando Enríquez Ruiz, de 27 años, ha generado profunda preocupación entre sus familiares y allegados. El joven salió la noche del 18 de febrero de 2026 desde el norte de Quito con destino a Otavalo, ciudad donde reside, luego de cumplir con un trabajo en el sector de Calderón. Según el testimonio de sus parientes, el último contacto que mantuvo fue una llamada telefónica con su madre a las 23:57. Desde ese momento, su celular dejó de responder y no se volvió a tener noticias sobre su paradero. Sus familiares aseguran que no es habitual que pierda comunicación, lo que incrementa la angustia en torno al caso.
Enríquez se movilizaba en una camioneta Mazda BT-50 blanca, de placas PCQ-1530, que cuenta con una parrilla negra en el techo utilizada para transportar equipos de audio, ya que trabaja como ingeniero de sonido. Horas después de reportarse su desaparición, el vehículo fue registrado como robado en el sistema oficial, lo que abrió nuevas líneas de investigación. De acuerdo con la información difundida por allegados y medios locales, el último tramo confirmado de su recorrido fue por el sector de Bonanza y los puentes antes de descender hacia la Panamericana Norte, una zona de alta circulación vehicular. La incertidumbre crece mientras se intenta reconstruir sus movimientos y determinar qué ocurrió tras esa última comunicación.
La denuncia fue presentada ante la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestros y Extorsión (Dinased) y la Fiscalía General del Estado, que activaron el protocolo de búsqueda. Las autoridades han solicitado la colaboración ciudadana para obtener información que permita ubicar al joven o al vehículo. Cualquier dato puede ser reportado de manera gratuita y confidencial al 1800-DELITO (335486) o al 9-1-1. Mientras avanzan las investigaciones, familiares y amigos mantienen campañas en redes sociales con la esperanza de obtener pistas que ayuden a esclarecer este nuevo caso de desaparición que conmociona al país.






