Un violento crimen sacudió la madrugada del miércoles 17 de junio en el sector de Mapasingue Este, norte de Guayaquil, donde fue hallada sin vida Kiara Cecilia Haro Córdova, de 22 años. La joven presentaba una herida mortal en el cuello y fue decapitada, lo que provocó alarma y consternación entre vecinos y familiares. Según los primeros reportes, el ataque se habría perpetrado la noche del martes 16 de junio, y los agresores se movilizaban en una motocicleta, utilizando un arma cortopunzante para acabar con la vida de la víctima, mientras ella pedía auxilio desesperadamente.
Moradores del sector revelaron que Kiara, presuntamente vinculada al microtráfico de drogas, intentó escapar de sus atacantes corriendo por las calles y solicitando ayuda a gritos, pero finalmente fue alcanzada. La escena generó pánico en la comunidad, y aunque algunos testigos intentaron auxiliarla, el miedo a represalias impidió que más personas intervinieran. La Policía Nacional acudió rápidamente al lugar para acordonar la zona y asegurar indicios, mientras el área quedó bajo custodia para realizar peritajes y recolectar evidencia que permita esclarecer la dinámica del crimen y la identidad de los responsables.
Tras el levantamiento del cadáver, el cuerpo de Kiara fue trasladado al Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses de Guayaquil para la autopsia de ley, que determinará con precisión las causas y circunstancias de su muerte. Hasta el momento no se reportan personas detenidas, y las investigaciones continúan abiertas para localizar a los autores del brutal asesinato. Este caso pone nuevamente en evidencia el impacto de la violencia en los jóvenes y la preocupación de las familias guayaquileñas ante los hechos delictivos que se registran con creciente frecuencia en diversos sectores de la ciudad.





