Gobierno admite que el abastecimiento de fármacos en hospitales sigue siendo insuficiente

La vicepresidenta de Ecuador, María José Pinto, quien actualmente se encuentra al frente del Ministerio de Salud Pública por encargo del presidente Daniel Noboa, reconoció que el sistema sanitario del país continúa enfrentando serias dificultades para garantizar el abastecimiento de medicamentos e insumos médicos en hospitales y centros de atención pública. Durante una entrevista televisiva, la funcionaria admitió que el nivel de provisión de fármacos sigue siendo inferior al esperado, pese a que meses atrás se había proyectado que la situación se normalizaría durante el primer trimestre del año. Ahora, el Gobierno estima que la recuperación del suministro podría concretarse recién hacia la mitad de 2026.

De acuerdo con los datos presentados por la propia autoridad, a inicios de este año el abastecimiento promedio en el sistema público apenas superaba la mitad de lo necesario a nivel nacional, con hospitales donde la escasez es aún más grave. Pinto explicó que el problema no se limita únicamente a la disponibilidad de recursos económicos, sino que también está relacionado con fallas administrativas y posibles irregularidades dentro de los procesos de compra del sector salud. En ese contexto, el Ejecutivo trabaja en la implementación de un modelo de adquisiciones centralizadas con el objetivo de reducir intermediarios, mejorar los controles y evitar prácticas que podrían estar afectando la correcta utilización de los fondos públicos.

Además de los problemas de abastecimiento, el sistema sanitario ecuatoriano enfrenta otro desafío importante: la falta de médicos especialistas. Según estimaciones del propio sector, el país necesita miles de profesionales adicionales en áreas clave como cuidados intensivos, cardiología, neonatología y traumatología. Esta situación se agrava porque muchos especialistas prefieren ejercer en clínicas privadas o concentrarse en grandes ciudades, dejando a varias regiones con atención limitada. Como consecuencia, miles de pacientes deben esperar largos periodos para recibir atención especializada o cirugías, y en muchos casos terminan recurriendo al sistema privado para adquirir medicamentos o tratamientos que no logran encontrar en los hospitales públicos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *