Ecuador activa máxima alerta ante fuerte temporada invernal

Las intensas precipitaciones continuaron provocando preocupación en Ecuador esta semana, llevando a las autoridades nacionales a elevar la alerta a rojo en seis provincias del país, entre ellas Carchi, Esmeraldas, Guayas, Loja, Los Ríos y Pichincha, tras constatarse un incremento en eventos de inundaciones, deslizamientos y el riesgo de afectaciones a comunidades vulnerables. La decisión, adoptada el 20 de febrero de 2026 por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, responde a los últimos pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), que anticipan lluvias intensas en las próximas jornadas en varias regiones, sobre todo en la Costa y zonas interandinas, con acumulados significativos de agua que podrían continuar hasta al menos el 22 de febrero.

El incremento del nivel de alerta obliga a que tanto el gobierno central como los gobiernos seccionales mantengan canales de comunicación constantes y activen mecanismos de respuesta rápida. En la reunión del COE, presidida por la ministra Inés Manzano, se enfatizó la necesidad de mantener a los comités provinciales en sesión permanente y de coordinar acciones como dragado de ríos, rehabilitación de sistemas de drenaje y fortalecimiento de planes de contingencia locales para disminuir el impacto de los eventos climáticos. Esta activación también responde a los efectos acumulados de la actual temporada de lluvias, que en las últimas semanas ha dejado inundaciones significativas, aluviones y afectaciones a familias y sectores urbanos como se ha observado en cantones de Guayas y Chimborazo.

La alerta roja se inserta en un contexto más amplio en el que todas las provincias del Ecuador continental a excepción del archipiélago de Galápagos— se encuentran bajo algún nivel de alerta (naranja o amarilla), ante la persistencia de la temporada invernal en el país. Las autoridades meteorológicas han explicado que estos patrones persistentes se deben a factores climáticos como el fenómeno de La Niña y configuraciones atmosféricas que favorecen la convección, lo que ha generado lluvias continuas, riesgo de crecientes súbitas y posibles daños en infraestructuras y vías de comunicación. Se recomienda a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las indicaciones de emergencia para salvaguardar vidas y bienes ante posibles desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra e inundaciones urbanas.

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