Un trágico accidente enluta nuevamente a las carreteras de Chimborazo. Durante la madrugada del miércoles 24 de junio, un bus interprovincial de la cooperativa Flota Pelileo, con matrícula TAA-7380, se volcó en la vía Colta–Guayaquil, dejando un saldo de cuatro personas fallecidas y al menos trece heridas. El siniestro ocurrió aproximadamente a las 03:00, cuando el vehículo perdió el control y terminó volcado sobre la calzada, generando pánico entre los pasajeros y transeúntes. Inmediatamente, los equipos de emergencia del ECU 911, la Policía Nacional, Bomberos, Ministerio de Salud y la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) acudieron al lugar para brindar asistencia y trasladar a los heridos a distintos centros médicos de la provincia.
Las labores de rescate permitieron liberar a los pasajeros atrapados entre los restos del vehículo, mientras que las autoridades comenzaron la evaluación de las posibles causas del accidente. Entre los factores que se consideran están el exceso de velocidad, la fatiga del conductor, posibles fallas mecánicas y las difíciles condiciones de la vía, caracterizada por curvas pronunciadas y topografía montañosa. Hasta el momento, no se han registrado detenciones, y la identidad de las víctimas no ha sido confirmada, aunque la prioridad inmediata fue atender a los heridos y asegurar la zona del siniestro para evitar nuevos incidentes.
Este hecho se suma a la larga lista de accidentes que han ocurrido en esta vía considerada de alto riesgo por su intenso tránsito de vehículos pesados y buses interprovinciales. Según la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), en lo que va de 2026 Ecuador ha registrado más de 8.700 siniestros de tránsito, con más de 1.000 personas fallecidas, siendo el exceso de velocidad, la impericia y las fallas mecánicas las principales causas. El accidente en Chimborazo evidencia nuevamente la urgencia de reforzar medidas de seguridad vial y control sobre las rutas interprovinciales para evitar tragedias similares en el futuro.





