La designación de José María Balcázar como presidente interino de Perú ha generado reacciones divididas en el escenario político y social. El abogado de 83 años asumió el cargo tras ser elegido como titular del Congreso, luego de la destitución de su antecesor en medio de cuestionamientos por presunta corrupción. Su mandato, que no superará los 180 días, tendrá como principal objetivo conducir el proceso hacia elecciones generales previstas para abril, en un contexto marcado por la inestabilidad institucional que el país arrastra desde la salida de Pedro Castillo en 2022.
Sin embargo, más allá del carácter transitorio de su gestión, las declaraciones previas de Balcázar sobre el matrimonio infantil y las relaciones sexuales tempranas han encendido la polémica. Durante un debate parlamentario en 2023 sobre la prohibición del matrimonio infantil, el hoy mandatario sostuvo que las relaciones desde los 14 años no constituían delito si estaban enmarcadas en lo que establece el Código Penal peruano, afirmación que fue duramente cuestionada por el Ministerio de la Mujer y organizaciones de derechos humanos. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos expresó preocupación señalando que tales posturas podrían vulnerar estándares internacionales de protección a la niñez y contradecir compromisos del Estado en la prevención de la violencia sexual.
En sus primeras declaraciones tras asumir la Presidencia, Balcázar intentó bajar el tono a la controversia y afirmó que su prioridad será garantizar una transición democrática ordenada, mantener la estabilidad económica y reforzar la seguridad ciudadana. En entrevistas con medios como RPP y El Comercio, aseguró que actuará con independencia política y que convocará a un diálogo amplio con bancadas y sectores sociales para asegurar elecciones transparentes. Asimismo, manifestó que trabajará de forma coordinada con el Banco Central de Reserva para preservar la estabilidad macroeconómica. No obstante, analistas advierten que la controversia en torno a sus declaraciones podría marcar su breve gestión, en un país que atraviesa una etapa de alta sensibilidad frente a temas de derechos fundamentales y gobernabilidad.






