La Asamblea Nacional del Ecuador aprobó una reforma a su reglamento interno que modifica el sistema de viáticos y compensaciones para los legisladores y algunos funcionarios del Legislativo. Entre los cambios más destacados se encuentra el incremento del bono de residencia destinado a los asambleístas que viven fuera de Quito y deben trasladarse a la capital para cumplir con sus actividades parlamentarias. Con la nueva disposición, este beneficio económico alcanzará los 1.446 dólares mensuales para quienes residan a más de 60 kilómetros de la ciudad y necesiten cubrir gastos de alojamiento durante sus jornadas de trabajo.
La reforma también amplía ciertos beneficios a funcionarios y asesores de alto rango que se encuentren en una situación similar, es decir, que no cuenten con vivienda propia en Quito y deban desplazarse desde otras provincias para desempeñar sus funciones. En estos casos, el apoyo económico podría llegar hasta 900 dólares mensuales, dependiendo del cargo y de las condiciones establecidas en el reglamento. La normativa busca regular de forma más clara los gastos asociados a la actividad legislativa, especialmente para quienes deben movilizarse constantemente entre sus territorios y la sede del Parlamento.
Además del bono de residencia, el nuevo reglamento establece viáticos para actividades oficiales fuera de la capital, incluyendo sesiones, comisiones o eventos institucionales. Estos pagos pueden alcanzar hasta 150 dólares diarios dentro del territorio nacional y 250 dólares por día en viajes internacionales, sumándose a los pasajes y gastos de movilización terrestre, calculados en 0,35 dólares por kilómetro recorrido. Las modificaciones forman parte de un ajuste administrativo en la Asamblea que redefine varios aspectos logísticos del trabajo legislativo y ha generado debate público sobre el uso de recursos destinados a los representantes políticos.






