La Revolución Ciudadana (RC) atraviesa uno de sus momentos más delicados desde su salida del poder. En medio de un proceso interno de reestructuración y tras tres derrotas presidenciales consecutivas, la organización enfrenta ahora un escenario que podría comprometer su participación en futuras elecciones: la posibilidad de perder su casillero electoral, la tradicional lista 5. La nueva presidenta nacional del movimiento, Gabriela Rivadeneira, advirtió que existen procesos abiertos en el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) que, aunque no estarían directamente vinculados a la cancelación de la organización, generan preocupación por el clima político y judicial que rodea al correísmo. Según explicó, el movimiento se mantiene “bajo la lupa” y existe desconfianza frente a las decisiones de los organismos electorales en el actual contexto.
Rivadeneira, quien regresó al país tras varios años fuera y asumió el liderazgo partidista con el objetivo de fortalecer la estructura territorial, señaló que la organización trabaja contrarreloj en una reestructuración nacional que deberá completarse en 60 días. El plan contempla reforzar las bases provinciales, renovar directivas y priorizar secretarías estratégicas como Juventudes y Mujeres, en un intento por recuperar conexión con sectores sociales golpeados por la crisis económica y la inseguridad. Paralelamente, el movimiento busca formalizar su directiva ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y acceder a los recursos que, según la dirigencia, no han sido asignados desde 2022. La líder política también manifestó inquietudes sobre el calendario electoral y la prórroga de autoridades electorales, factores que a su juicio alimentan dudas sobre la transparencia del proceso rumbo a las seccionales de 2027.
Frente a la eventualidad de que el TCE adopte una decisión adversa, la dirigencia asegura contar con alternativas. Rivadeneira afirmó que existen “planes A, B, C y más” para garantizar la participación política del movimiento, incluso a través de alianzas estratégicas, como la que mantienen vigente en Guayaquil con el movimiento Reto. Además, subrayó que el correísmo no descarta acudir a instancias legales si considera vulnerados sus derechos de organización. Mientras tanto, la Revolución Ciudadana apuesta por consolidar su estructura interna y defender su presencia en el escenario electoral, en un contexto donde las tensiones políticas y judiciales vuelven a colocar en el centro del debate el equilibrio entre institucionalidad, competencia democrática y control electoral.





