En el marco del 197 aniversario de la Batalla de Tarqui, el presidente Daniel Noboa reafirmó este viernes 27 de febrero su respaldo a las Fuerzas Armadas durante la ceremonia oficial realizada en la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”, en Parcayacu. La fecha, que también conmemora el Día del Ejército, del Civismo y de la Unidad Nacional, estuvo marcada por un mensaje enfocado en la seguridad interna y el combate a las amenazas que enfrenta el país. Durante el acto, el Mandatario recibió la Condecoración al Mérito Militar “Vencedores de Tarqui”, en el grado de Gran Cruz, así como el Botón de Mando, distinciones que, según el alto mando militar, reconocen su apoyo institucional y las decisiones adoptadas en materia de defensa nacional.
En su intervención, Noboa sostuvo que el país atraviesa un momento decisivo frente al terrorismo, el narcotráfico, la trata de personas y la minería ilegal, fenómenos que han impactado la seguridad en distintas provincias. Afirmó que el Gobierno ha asumido una postura firme contra estas estructuras delictivas y que las Fuerzas Armadas cumplen un papel central en las operaciones conjuntas desplegadas en el marco del conflicto armado interno declarado meses atrás. En línea con lo informado por medios nacionales, el Presidente reiteró que el respaldo a la institución militar es “absoluto” y que no permitirá que se cuestione su labor en tareas de control territorial, apoyo a la Policía y asistencia en emergencias naturales.
El jefe de Estado también anunció que continuará el proceso de fortalecimiento operativo de las Fuerzas Armadas mediante la adquisición de equipamiento, vehículos tácticos y tecnología de última generación, además de impulsar programas de formación especializada para enfrentar nuevas amenazas híbridas y transnacionales. El alto mando militar destacó que la condecoración simboliza el vínculo entre la autoridad civil y la institución armada, en un contexto en el que la seguridad se mantiene como una de las principales prioridades del Gobierno. La ceremonia recordó la histórica batalla de 1829 y sirvió como escenario para proyectar un mensaje de unidad nacional y defensa del orden democrático frente a los desafíos actuales.






