El Ministerio de Defensa inició el procedimiento administrativo para separar de las Fuerzas Armadas al militar que aparece en un video realizando tocamientos íntimos a una mujer privada de libertad en el Centro de Privación de Libertad Femenino Guayas 2, en Guayaquil. El ministro Gian Carlo Loffredo confirmó que la institución reaccionó después de que las imágenes circularan en redes sociales y provocaran denuncias por un presunto abuso sexual. El funcionario sostuvo que cualquier integrante de la fuerza pública que cometa un delito debe dejar la institución, aunque la responsabilidad penal del involucrado tendrá que ser determinada por las autoridades judiciales.
El Ejército Ecuatoriano presentó una denuncia ante la Fiscalía para que se investiguen las circunstancias en las que ocurrió el hecho y se establezcan posibles responsabilidades. Según explicó Loffredo, los protocolos penitenciarios impiden que militares hombres mantengan contacto directo con mujeres privadas de libertad, por lo que la presencia del uniformado habría evidenciado una falla en los controles internos. Como parte de las medidas inmediatas, se ordenó el cambio del comandante responsable de la seguridad en ese centro, el aumento de personal militar femenino y una revisión de los procedimientos aplicados durante las intervenciones en el establecimiento.
El Ministerio de Defensa también dispuso un proceso de reentrenamiento para el personal sobre derechos humanos, trato a personas privadas de libertad y cumplimiento de protocolos dentro de los centros penitenciarios. La Defensoría del Pueblo activó mecanismos de seguimiento ante una posible vulneración de derechos, mientras el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos presentó otra denuncia relacionada con el caso. La investigación deberá determinar si existieron otras omisiones, quiénes estaban encargados de supervisar el procedimiento y si la mujer recibió atención médica, psicológica y protección después de la difusión del video.






