El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, emitió sus primeras declaraciones públicas tras asumir el máximo cargo político y religioso del país, en medio del conflicto que enfrenta a la nación persa con Estados Unidos e Israel. En un mensaje difundido a través de la televisión estatal, el dirigente aseguró que su gobierno responderá por las víctimas iraníes registradas durante los enfrentamientos y advirtió que el país tomará decisiones firmes frente a lo que considera agresiones externas. Sus palabras marcan el inicio de una etapa de mayor tensión en la región, en un momento en que la confrontación militar continúa escalando.
Durante el pronunciamiento, Jamenei señaló que Irán evalúa utilizar el control estratégico del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas. Esta vía es considerada clave para el comercio energético global, por lo que cualquier restricción en su circulación podría generar fuertes repercusiones en los mercados internacionales. El líder iraní también instó a los países vecinos del Golfo Pérsico a reconsiderar la presencia de bases militares estadounidenses en la región, argumentando que estas instalaciones forman parte de la dinámica del conflicto.
Las declaraciones se producen en un contexto de enfrentamientos que han elevado la preocupación internacional por una posible expansión de la guerra en Medio Oriente. En los últimos días se han registrado ataques contra infraestructura energética y rutas marítimas en el Golfo, mientras continúan las operaciones militares entre las partes involucradas. Este escenario ha provocado reacciones en los mercados energéticos, donde el precio del petróleo volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, reflejando el impacto que la inestabilidad regional puede tener sobre la economía mundial.





