La Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (FENOCIN) anunció públicamente que no mantendrá diálogo con el Gobierno Nacional y que impulsará un proceso de revocatoria del mandato del presidente Daniel Noboa. La decisión fue comunicada por su presidente, Guido Perugachi, quien aseguró que la organización considera que el país atraviesa un momento crítico que requiere “una salida democrática” a través de mecanismos constitucionales. Según el dirigente, tras varias deliberaciones internas, la FENOCIN resolvió no establecer mesas de conversación con el Ejecutivo, al considerar que esos espacios terminan en negociaciones que no responden a las demandas de las comunidades rurales y sectores sociales.
Perugachi convocó a organizaciones sociales, colectivos ciudadanos, representantes territoriales, bases campesinas, movimientos indígenas, agrupaciones fraternas e incluso creadores de contenido digital a un “gran encuentro nacional y plurinacional por la revocatoria del mandato”, previsto para el 5 de marzo a las 10:00 en la sede de la FENOCIN. El objetivo del encuentro será conformar una coordinación nacional que lidere la estrategia política y jurídica para activar el mecanismo de revocatoria contemplado en la Constitución. El dirigente explicó que se instalarán mesas de trabajo para definir una agenda territorial, acciones de socialización en distintas provincias y lineamientos para la recolección de respaldos ciudadanos, en caso de formalizar el proceso ante el Consejo Nacional Electoral.
La organización también anticipó que realizará asambleas internas para fijar postura frente a proyectos legislativos y otras iniciativas en debate nacional. Perugachi subrayó que cualquier decisión será adoptada conforme al mandato de las bases y dentro del marco legal vigente. Además, indicó que la estrategia incluirá acciones institucionales ante organismos electorales y políticos, insistiendo en que el camino será estrictamente constitucional. Con este anuncio, la FENOCIN marca distancia del Gobierno y abre un nuevo capítulo en el escenario político nacional, en un contexto de creciente tensión entre sectores sociales y el Ejecutivo.





