El Gobierno ecuatoriano confirmó la implementación de un toque de queda nocturno en varias provincias del país como parte de las medidas adoptadas dentro del actual estado de excepción. La restricción fue establecida mediante el Decreto Ejecutivo 329 y busca limitar la movilidad durante las horas consideradas de mayor incidencia delictiva. La medida se aplicará en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas, territorios donde las autoridades han identificado un incremento de hechos violentos vinculados a grupos de delincuencia organizada.
Según lo dispuesto en el decreto, la suspensión de la libertad de tránsito comenzará oficialmente el 15 de marzo de 2026 y se extenderá por un periodo inicial de 15 días. Durante ese tiempo, los ciudadanos no podrán circular entre las 23:00 y las 05:00. El ministro del Interior, John Reimberg, aclaró a través de sus redes sociales que el primer horario operativo iniciará la noche del domingo 15 de marzo a las 23:00 y concluirá a las 05:00 del lunes 16. La dinámica se repetirá diariamente hasta el 31 de marzo, fecha en la que finaliza el último periodo de restricción.
Las autoridades justifican la decisión basándose en informes elaborados por el Ministerio del Interior, la Policía Nacional y el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, que señalan que gran parte de los homicidios intencionales ocurren durante la madrugada. En algunas provincias, como El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas, el porcentaje de crímenes registrados en ese horario supera ampliamente la mitad de los casos. Para aplicar la medida, el Gobierno desplegará un amplio operativo de seguridad que contará con la participación de entre 30.000 y 35.000 policías, además del apoyo de las Fuerzas Armadas. Las autoridades han indicado que la efectividad de la medida será evaluada de forma permanente para determinar si se mantiene o se modifica en las próximas semanas.






