Escalada en Medio Oriente: ataques sacuden Teherán

Estados Unidos e Israel ejecutaron este sábado una ofensiva militar de gran escala contra objetivos estratégicos en Irán, en un nuevo episodio de escalada en Medio Oriente tras semanas de advertencias y tensiones diplomáticas. Las explosiones se registraron en Teherán y en otras ciudades clave, incluyendo zonas cercanas al complejo presidencial y al entorno donde reside el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Según reportes internacionales, la operación —denominada por autoridades israelíes como una acción preventiva— habría sido coordinada durante meses con el objetivo de frenar lo que Washington y Tel Aviv consideran una aceleración en la producción de misiles balísticos y avances en el programa nuclear iraní. El presidente estadounidense Donald Trump defendió el ataque como una medida necesaria para neutralizar “amenazas inminentes”, mientras el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sostuvo que se trató de una respuesta frente a lo que calificó como un riesgo existencial para su país.

Irán reaccionó rápidamente lanzando misiles y drones contra territorio israelí y contra instalaciones estadounidenses en la región, según afirmaron los Guardianes de la Revolución. Corresponsales internacionales reportaron explosiones en Jerusalén y también en países del Golfo, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Catar y Baréin, donde un impacto habría afectado instalaciones vinculadas a la V Flota estadounidense. Además, autoridades iraníes informaron de víctimas civiles en el sur del país tras bombardeos que alcanzaron infraestructuras educativas, mientras que Emiratos Árabes Unidos confirmó la muerte de un civil debido a la caída de restos de proyectiles. La situación obligó al cierre temporal de espacios aéreos en varios países de la región, generando la cancelación masiva de vuelos y aumentando la incertidumbre internacional.

La ofensiva se produce en un contexto de negociaciones fallidas entre Washington y Teherán para reactivar o reformular acuerdos nucleares, proceso que había sido mediado por Omán en las últimas semanas. Las tensiones ya venían escalando desde 2025, cuando se registraron enfrentamientos directos entre Israel e Irán y ataques contra instalaciones nucleares. Mientras Trump instó públicamente a los iraníes a “retomar el control de su país”, ofreciendo incluso garantías a mandos militares si rompían con el régimen, el Gobierno iraní aseguró que su presidente Masud Pezeshkian se encuentra a salvo y prometió una respuesta contundente. Analistas internacionales advierten que el conflicto podría ampliarse si continúan las represalias, elevando el riesgo de una confrontación regional de mayores proporciones con implicaciones económicas y geopolíticas globales.

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