Habitantes del cantón Rumiñahui han expresado su preocupación por el deterioro del orden en espacios públicos, donde denuncian un incremento de actividades irregulares en parques, plazas y monumentos. Según testimonios ciudadanos, estos lugares estarían siendo utilizados para consumo de alcohol, presunta venta de sustancias ilícitas y enfrentamientos entre grupos, lo que ha generado un ambiente de inseguridad, especialmente durante concentraciones de jóvenes provenientes de distintos planteles educativos.
Uno de los puntos más sensibles es la plaza cívica y el monumento a Rumiñahui, donde se han reportado incidentes de violencia entre estudiantes que, en algunos casos, terminan en enfrentamientos físicos. Los moradores señalan que estas reuniones se han vuelto recurrentes y que no existe una presencia constante de control que permita prevenir este tipo de situaciones. La falta de vigilancia efectiva, aseguran, ha convertido estos espacios en zonas vulnerables para la convivencia ciudadana.
A esta problemática se suma la situación de los agentes de control municipal, quienes, según denuncian, operan con limitaciones logísticas y sin el equipamiento adecuado para enfrentar estos escenarios. La ausencia de infraestructura básica, herramientas de comunicación y respaldo operativo incrementa el riesgo al que se exponen durante sus labores. Frente a este panorama, la ciudadanía exige a las autoridades locales, encabezadas por Fabián Iza, la implementación de medidas urgentes que permitan recuperar la seguridad y el control en los espacios públicos del cantón.





