El asesinato de Carlos Maruri Torres, funcionario del hospital Teodoro Maldonado Carbo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), continúa generando reacciones a nivel nacional. El hecho ocurrió la mañana del martes 3 de marzo en el sur de Guayaquil, cuando la víctima se encontraba dentro de su vehículo y fue atacada a tiros por sujetos armados. Según reportes preliminares, el trabajador se preparaba para dirigirse a su jornada laboral cuando un atacante, que presuntamente se movilizaba en motocicleta, abrió fuego en varias ocasiones antes de huir del lugar. El crimen se registró cerca de las 08:25 y dejó múltiples indicios balísticos en la escena, lo que motivó la intervención de unidades especializadas de la Policía para iniciar las investigaciones.
Tras conocerse el hecho, el presidente de la República, Daniel Noboa, expresó públicamente su solidaridad con la familia de la víctima y condenó el ataque. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario aseguró que Maruri habría sido blanco de la violencia por negarse a firmar contratos vinculados a grupos que buscaban beneficiarse de servicios tercerizados dentro del hospital. Noboa afirmó que este tipo de acciones reflejan cómo las estructuras del crimen organizado intentan infiltrarse en instituciones públicas mediante presiones, amenazas y actos de violencia para controlar procesos de contratación y obtener beneficios económicos.
El hospital Teodoro Maldonado Carbo, considerado uno de los centros médicos más importantes del IESS en Guayaquil, ha estado en el centro de la atención pública en los últimos años debido a denuncias relacionadas con irregularidades administrativas y problemas de seguridad. De acuerdo con reportes de medios nacionales, este hospital incluso fue intervenido por las Fuerzas Armadas en 2025 ante la sospecha de presencia de redes delictivas dentro de la institución.






