El excandidato presidencial Andres Arauz rechazó de manera categórica las versiones que lo vinculan con el uso de un vehículo blindado presuntamente perteneciente al ciudadano serbio Jezdimir Srdan, investigado dentro del denominado caso Finisterra. La polémica surgió tras una publicación periodística que reveló conversaciones extraídas de ese proceso judicial, en las que un presunto operador del narcotráfico balcánico habría mencionado la disponibilidad de un automóvil Ford Edge para la campaña electoral de 2021. Arauz, quien fue candidato por la alianza UNES, aseguró en redes sociales que las acusaciones forman parte de una campaña para desacreditarlo políticamente y negó haber recibido apoyo logístico de estructuras criminales.
El caso Finisterra, que investiga una red vinculada al tráfico internacional de drogas con conexiones en puertos ecuatorianos, ha salpicado a distintos actores institucionales. En los chats difundidos se mencionan supuestos nexos de la organización con funcionarios policiales y judiciales que habrían facilitado operaciones ilícitas. El nombre de Srdan cobró notoriedad en meses recientes luego de que un juez anticorrupción denunciara presiones para favorecerlo en decisiones judiciales, situación que derivó en un juicio político y posterior destitución del entonces presidente del Consejo de la Judicatura. Este contexto ha intensificado el debate público sobre la infiltración del crimen organizado en estructuras estatales y el impacto de estas redes en la política nacional.
Arauz, por su parte, sostuvo que las denuncias previas en su contra han sido archivadas por falta de sustento y afirmó que el foco debería estar en esclarecer la presunta red de complicidades descrita en los chats, más que en especulaciones sobre su campaña. Analistas políticos consultados por medios nacionales señalan que el tema reabre la discusión sobre la transparencia en el financiamiento electoral en Ecuador, especialmente tras reformas recientes que endurecieron los controles del Consejo Nacional Electoral sobre aportes privados. Mientras tanto, el excandidato reiteró que continuará participando activamente en el debate público y defendiendo su posición frente a lo que considera intentos de silenciarlo.





