El denominado Bloque de Seguridad, integrado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, informó sobre la captura de Julio R., conocido con el alias de “Chucky”, durante un operativo ejecutado en la parroquia de Amaguaña, en el cantón Rumiñahui. La acción se desarrolló en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia y forma parte de la estrategia gubernamental para debilitar a las estructuras del crimen organizado que operan en el país. Las autoridades lo consideran un objetivo de alto valor dentro de la organización delictiva Los Choneros, una de las bandas con mayor presencia en el territorio ecuatoriano.
Según el Ministerio de Defensa, el detenido tenía influencia en zonas estratégicas como Sucumbíos, Orellana y Pedernales, territorios clave para el tránsito de droga desde la Amazonía hacia la Costa. Registra una sentencia ejecutoriada de 34 años de prisión por el asesinato de un policía en Sucumbíos y se había fugado en 2024 del centro penitenciario de esa provincia, en medio de la crisis carcelaria que ha afectado al país en los últimos años. Informes oficiales señalan que, pese a estar prófugo, continuaba coordinando actividades ilícitas vinculadas al narcotráfico y a hechos violentos atribuidos a su organización.
Durante una rueda de prensa ofrecida el 12 de febrero de 2026, las autoridades detallaron que la aprehensión se concretó en el marco del operativo denominado “Fénix 64”, tras varios meses de labores de inteligencia. Alias “Chucky” habría sido jefe de sicarios y parte del círculo cercano de liderazgo vinculado a alias “Fito”, cabecilla histórico de Los Choneros, estructura que ha sido señalada por organismos de seguridad y medios nacionales como una de las principales responsables de la escalada de violencia en Ecuador. El Gobierno sostiene que esta detención representa un golpe directo a la cadena de mando y a la capacidad operativa de la organización, en un contexto en el que el país mantiene medidas extraordinarias de seguridad para enfrentar a los grupos armados organizados.






