El Gobierno anunció la implementación de un nuevo horario de restricción a la movilidad que comenzará el 3 de mayo, como parte de las medidas para enfrentar la inseguridad en varias regiones del país. La disposición ha generado inquietud en distintos sectores productivos, especialmente en aquellos que dependen del transporte nocturno y la operación continua, como la industria exportadora y logística. Pese a las preocupaciones, las autoridades han sido claras en que la medida se aplicará de forma estricta sin contemplar excepciones.
El ministro del Interior, John Reimberg, explicó que el toque de queda regirá entre las 23:00 y las 05:00 en provincias como Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, además de algunos cantones específicos del interior del país. Según el funcionario, permitir excepciones abriría la puerta a un incumplimiento generalizado, por lo que se mantendrán controles uniformes. Reimberg añadió que las actividades económicas podrán continuar, pero sin desplazamientos durante las horas restringidas, y puso como ejemplo que ciertos procesos industriales pueden operar, aunque la movilización de carga deberá ajustarse al horario permitido.
Desde el sector productivo, especialmente el acuícola y exportador, han surgido pronunciamientos que piden mayor flexibilidad para evitar afectaciones en la cadena logística, sobre todo en productos perecederos. Representantes del sector advierten que la repetición de estas medidas sin planificación conjunta podría impactar la competitividad y el cumplimiento de compromisos internacionales. Mientras tanto, el Gobierno sostiene que estas acciones son necesarias para reforzar el control del orden público y combatir actividades delictivas, insistiendo en que no se autorizarán salvoconductos para evitar posibles abusos del sistema.





