El cuerpo de Héctor Fernando Enríquez, joven de 27 años reportado como desaparecido desde el pasado 18 de febrero, fue encontrado la tarde de este miércoles 25 de febrero en una quebrada ubicada en el kilómetro 22 de la vía Alóag–Santo Domingo. El hallazgo se produjo tras varios días de intensos operativos en una zona de difícil acceso, cubierta de vegetación y pendientes pronunciadas. Equipos de rescate trabajaron en medio de la maleza para recuperar el cuerpo y trasladarlo hasta un punto seguro donde las autoridades iniciaron los procedimientos legales correspondientes.
En las labores participaron más de 50 efectivos, entre miembros de unidades tácticas de la Policía Nacional como el GIR y el GOE, además de personal de los cuerpos de bomberos de Machachi, Otavalo y Cotacachi. Héctor, oriundo de Otavalo, había viajado a Quito por motivos laborales y fue interceptado en el sector de Calderón, en el norte de la capital, presuntamente para robarle la camioneta en la que se movilizaba. Desde ese momento no se volvió a tener contacto con él, lo que activó una búsqueda que se extendió hacia el occidente del país tras nuevas pistas sobre el recorrido del vehículo.
Días antes del hallazgo, la madre del joven hizo un llamado público asegurando que, según la información que manejaba la familia, su hijo habría sido arrojado desde un puente en la vía Alóag–Santo Domingo. Por este caso, tres personas —Yismari Z., César E. y Julio C.— guardan prisión preventiva, inicialmente procesadas por el presunto delito de receptación, luego de que la camioneta fuera localizada en un taller mecánico en Buena Fe, provincia de Los Ríos. Tras la confirmación del hallazgo del cuerpo, la Fiscalía anunció que solicitará una nueva audiencia para reformular cargos e incluir el delito de desaparición involuntaria dentro del proceso judicial.






