El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, recorrió este lunes 5 de octubre la estación El Labrador y el complejo Quitopía para verificar su funcionamiento después de las inundaciones provocadas por las lluvias del domingo. Durante la inspección, ingresó al Metro, utilizó una máquina de recarga y viajó hasta la estación Jipijapa. El Labrador, que permaneció cerrado mientras se retiraba el agua acumulada, reabrió a las 05:30; posteriormente, la empresa confirmó que las 15 estaciones estaban habilitadas y que los trenes y sistemas de señalización, telecomunicaciones y energía no sufrieron daños.
Muñoz explicó que el agua ingresó desde la zona superior de El Labrador después de que el granizo, el lodo y la basura obstruyeran los sumideros de la avenida 10 de Agosto. Según datos difundidos por el Municipio, Quito acumuló 79,4 milímetros de lluvia entre el 1 y el 4 de octubre, cantidad equivalente a cerca de dos tercios de las precipitaciones habituales de todo el mes. El temporal dejó calles inundadas, vehículos atrapados y cierres viales, mientras cuadrillas municipales trabajaron durante la noche para retirar agua, limpiar alcantarillas y despejar los sectores afectados.
El alcalde también visitó Quitopía, complejo inaugurado el sábado 3 de octubre en la antigua estación La Y del Trolebús. Videos difundidos en redes mostraron agua y lodo dentro de varias oficinas ubicadas en el subsuelo, apenas un día después de la apertura del espacio. Muñoz aseguró que la afectación alcanzó aproximadamente 20 metros cuadrados y que los equipos tecnológicos y el mobiliario no resultaron dañados; la Alcaldía confirmó el ingreso de agua en un área administrativa y señaló que el resto de las instalaciones continuaba disponible. La inundación provocó cuestionamientos sobre el drenaje del sector y la capacidad de respuesta de una obra municipal que costó alrededor de USD 9,9 millones.






