El Gobierno Nacional anunció un refuerzo significativo de la seguridad en los centros penitenciarios del país mediante la incorporación de policías y militares en servicio pasivo al Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria (CSVP). La medida, ordenada por el presidente Daniel Noboa, busca fortalecer el control interno de los penales, incrementar la capacidad operativa del sistema y consolidar un proceso de transformación del sector penitenciario que ha enfrentado desafíos en materia de seguridad y manejo de los reclusos.
La convocatoria para estos nuevos integrantes se realizará bajo un proceso estricto de selección, evaluación, formación y vinculación, asegurando transparencia y rigurosidad. Solo podrán participar quienes acrediten su condición de servidores en servicio pasivo, no tengan antecedentes por delitos o faltas graves, y cumplan con los requisitos académicos y técnicos establecidos por la normativa vigente. La supervisión del proceso estará a cargo de una Comisión Especial de Selección, integrada por representantes del Ministerio del Interior y del SNAI, con el fin de garantizar que todos los procedimientos se realicen conforme a la ley.
Entre los principales objetivos de esta iniciativa está la recuperación del control del sistema penitenciario y la protección de la integridad de los internos y del personal. Según el ministro del Interior, John Reimberg, la incorporación de estos servidores en servicio pasivo permitirá optimizar las operaciones dentro de los penales, brindar mayor seguridad en las instalaciones y reforzar el proceso de transformación del sistema. Los interesados en postular pueden acceder a los requisitos y formularios de inscripción a través del enlace oficial habilitado por el Ministerio del Interior.





