En Manabí, la designación de precandidatos por parte del director provincial de la Revolución Ciudadana (RC), Rafael Saltos, generó un fuerte cruce de opiniones entre figuras prominentes del correísmo. La excandidata presidencial Luisa González, quien fue nombrada precandidata a la Prefectura de Manabí por el movimiento Amigo (lista 16), expresó su descontento por la falta de transparencia en la conformación de las listas para concejalías, alcaldías y juntas parroquiales. González afirmó que desconocía quiénes integraban las candidaturas y criticó la ausencia de socialización y diálogo con la militancia, responsabilizando directamente a Saltos por estas irregularidades.
Según González, la actuación del director provincial dejó fuera la participación activa de los militantes y generó confusión sobre la legitimidad del proceso de primarias. “La responsabilidad absoluta es de Rafael Saltos, que armó las listas sin escuchar a la militancia ni socializar los nombres. Considero que debería dar un paso al costado como director provincial”, declaró la precandidata, cuestionando el manejo interno y la comunicación con los adherentes del movimiento. Su pronunciamiento evidencia tensiones internas dentro del correísmo en torno a la estrategia electoral y la representación de sus cuadros en las próximas elecciones seccionales del 29 de noviembre de 2026.
Frente a estas críticas, el expresidente Rafael Correa respaldó públicamente a Saltos a través de su cuenta de X, destacando su esfuerzo y dedicación: “Todo mi respaldo y gratitud a Rafael Saltos, que en apenas 13 días como director provincial, pudo organizar de la mejor manera las primarias, con seriedad y sin ningún interés propio. Han sido noches enteras sin dormir. NADIE, absolutamente NADIE, puede estar por encima de la estructura del partido. ¡Hasta la victoria siempre!”. La RC, actualmente inhabilitada para inscribir candidatos de manera independiente, optará por utilizar la plataforma del movimiento Amigo y otras alianzas locales para asegurar la participación de sus líderes en los comicios, consolidando así la estrategia electoral pese a los cuestionamientos internos.





