Erika Tumbaco, empleada de Industrial Molinera, se presentó este lunes 29 de junio de 2026 ante la Fiscalía en Guayaquil para ofrecer su versión sobre el controvertido “Caso Porsche”, vinculado a la explosión ocurrida en la Bahía de Guayaquil en julio de 2025. Durante su declaración, la mujer negó cualquier participación en los hechos y aseguró que el proceso ha sido especialmente difícil para ella y su familia, reiterando que la situación ha sido malinterpretada por la opinión pública y los medios. Además, desmintió rumores sobre su hija, aclarando que Amanda Tumbaco trabaja en una tienda Tuti y no en la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM), como se había difundido en redes.
La investigación tomó notoriedad luego de que un Porsche Cayenne de propiedad de Industrial Molinera apareciera en la vivienda del detenido Iván Ballesteros, presunto responsable del atentado. Según relató Erika, el vehículo le fue prestado por la empresa para acudir de urgencia al hospital donde se encontraba su hija tras un accidente. Durante el trayecto, alertada sobre la presencia de las fuerzas del orden en su domicilio, decidió desviarse hacia la residencia, situación que generó la confusión que más tarde dio lugar a acusaciones infundadas sobre un supuesto “autoatentado”. Su abogado, Fernando Yávar, reafirmó que ni Erika ni la empresa tienen relación alguna con el atentado.
Tumbaco enfatizó que aquel día su familia sufrió intimidaciones y agresiones físicas, y que desconocía por completo al principal implicado, Iván Ballesteros, y a su entorno. La Fiscalía continuará las diligencias con la revisión del inmueble y las declaraciones de los hijos de Erika, quienes estuvieron presentes durante el allanamiento. Este procedimiento busca aclarar la coincidencia que vinculó el vehículo de la familia Noboa con los hechos de seguridad ocurridos en Guayaquil y despejar toda sospecha sobre la implicación de personas ajenas al atentado, reafirmando la necesidad de separar la gestión empresarial y familiar de la investigación penal.





