La Fiscalía General del Estado confirmó que mantiene activa la investigación por la desaparición de Héctor Fernando Enríquez Ruiz, reportada el 18 de febrero de 2026 en el sector de Calderón, al norte de Quito. En coordinación con la Policía Nacional y con el acompañamiento permanente de los familiares, las autoridades desarrollan operativos de búsqueda en los alrededores de la vía Alóag-Santo Domingo, un tramo de la carretera E20 que se ha convertido en el principal punto de interés dentro del caso. Héctor, oriundo de Otavalo y de 27 años, se encontraba en la capital por motivos laborales cuando se perdió su rastro. De acuerdo con las primeras líneas investigativas, el joven habría sido interceptado por desconocidos cerca de las 23:00 mientras se movilizaba en su camioneta, lo que activó de inmediato las alertas por posible robo y secuestro.
En los últimos días, la investigación dio un giro tras la detención de tres personas presuntamente vinculadas con el hecho y la localización del vehículo en el que se transportaba la víctima. Sin embargo, el paradero de Héctor continúa sin esclarecerse. La familia difundió un video en el que sostiene que el joven habría sido asesinado y arrojado desde un puente en la vía Alóag-Santo Domingo, versión que, según explicaron, se basa en información obtenida durante el proceso judicial. La madre del joven, visiblemente afectada, pidió públicamente que se intensifiquen los operativos de rastreo para poder recuperar el cuerpo y darle sepultura. “Solo queremos llevarlo a casa”, expresó en su llamado a la Policía, al ECU 911 y a los cuerpos de bomberos para reforzar las labores en zonas de difícil acceso.
Por su parte, la Policía Nacional aclaró que hasta el momento no puede confirmar el fallecimiento del ciudadano, ya que no se ha localizado evidencia física que lo corrobore. Las autoridades continúan con inspecciones técnicas, análisis de indicios y recorridos en sectores montañosos y quebradas cercanas a la carretera, donde el terreno complica las tareas de búsqueda. Este caso ha generado conmoción en Otavalo y Quito, donde familiares, amigos y colectivos ciudadanos se han sumado a pedidos de celeridad y transparencia en la investigación. Mientras tanto, la Fiscalía reiteró que el proceso penal avanza y que las diligencias se mantienen activas hasta esclarecer completamente lo ocurrido.





