El expresidente Rafael Correa arremetió este fin de semana contra el Gobierno del presidente Daniel Noboa por las condiciones en que, según él, viven y operan los miembros de las Fuerzas Armadas y uniformados que custodian la Cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena, denunciando que las políticas de seguridad del Ejecutivo son “inútiles, indolentes, corruptas y ausentes”. En su mensaje en la red social X, Correa expresó su solidaridad con los uniformados y sus familias, al señalar que la falta de planificación y apoyo del Estado ha generado un “mal vivir” innecesario para quienes están al frente de la seguridad en uno de los centros penitenciarios más controvertidos del país.
La Cárcel del Encuentro, inaugurada en noviembre de 2025 como una prisión de máxima seguridad para internos de alta peligrosidad, ha concentrado uno de los mayores despliegues de fuerzas del orden en Ecuador, con acceso restringido y cobertura militar permanente alrededor del complejo para garantizar el control de traslados y evitar incidentes. El Gobierno ha trasladado a cientos de reclusos de otras cárceles, como parte del intento por reorganizar el sistema penitenciario, que enfrenta desde masacres hasta altos niveles de hacinamiento y violencia interna.
Correa no es la primera figura pública que cuestiona la gestión de la seguridad carcelaria en Ecuador. Organizaciones de derechos humanos y observadores han llamado la atención sobre condiciones, protocolos y la militarización en las prisiones bajo el marco del “conflicto armado interno” declarado por el Gobierno, señalando que estas estrategias pueden estar afectando no solo a los internos, sino también a los guardias, quienes afrontan ambientes de alta tensión y riesgos constantes en su labor cotidiana.






