Los artículos sustraídos durante los disturbios registrados el 17 y 18 de octubre en Francia comenzaron a aparecer en plataformas digitales y circuitos informales de compraventa. Relojes, bolsos, prendas y accesorios de marcas como Rolex, Louis Vuitton, Gucci, Hermès, Dior y Celine figuran entre los productos ofrecidos después de los saqueos. Las autoridades investigan si estas publicaciones corresponden a mercancía robada en los establecimientos atacados. La reventa abrió una nueva línea de investigación para identificar a quienes participaron en los hechos y a las personas que intentan obtener ganancias con los objetos sustraídos.

Los incidentes dejaron daños en alrededor de 3.000 comercios de París, Marsella, Lille y otras ciudades francesas. Durante las jornadas de violencia, grupos ingresaron a tiendas de ropa, calzado, tecnología y artículos de lujo, mientras la Policía intentaba controlar los enfrentamientos en las calles. Parte de la mercancía habría sido trasladada rápidamente a otros sectores para comercializarla de forma directa o anunciarla por internet. Los investigadores revisan fotografías, videos, perfiles de vendedores y movimientos de pago para establecer el origen de los productos.
El Gobierno francés convocó a representantes de las principales plataformas de compraventa para solicitar el bloqueo de anuncios sospechosos y la entrega de información relacionada con posibles vendedores. Las empresas deberán colaborar con la Policía cuando existan indicios de que un artículo proviene de los saqueos. Las autoridades también buscan recuperar la mercancía y determinar si existen grupos organizados detrás de su distribución. Comprar o comercializar objetos robados puede derivar en procesos penales, incluso cuando la persona no haya participado directamente en el asalto a los locales.





