Más de 250 representantes del taxismo formal se concentraron la mañana de este lunes 19 de octubre en la intersección de las avenidas De los Shyris y Portugal, en el norte de Quito. Los manifestantes exigieron controles permanentes contra los vehículos particulares que ofrecen transporte mediante aplicaciones y reclamaron condiciones similares para todos los prestadores del servicio. Los dirigentes aclararon que no rechazan el uso de tecnología, sino que cuestionan que conductores sin título habilitante compitan con quienes deben contar con licencia profesional, taxímetro, permisos y otros documentos para trabajar legalmente.

La protesta se realizó pocos días después del anuncio de una alianza entre Uber y la Unión de Taxis de Pichincha para incorporar taxis amarillos a la aplicación. La modalidad Uber Taxi permitirá solicitar una unidad legal desde el celular, consultar un valor estimado y pagar al finalizar el recorrido la tarifa registrada por el taxímetro. La empresa espera iniciar con 1.000 conductores, aunque la posibilidad de inscripción alcanzaría a 9.200 afiliados y otros 2.500 taxistas vinculados con la organización. Parte del gremio cuestiona que el acuerdo no haya sido consultado previamente con las bases.
Los manifestantes también solicitaron al Gobierno la expedición del reglamento de aplicación de la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, al considerar que hace falta una normativa más clara para controlar el servicio informal. El Municipio mantiene bajo fiscalización aproximadamente 33.000 taxis pertenecientes a 491 operadoras, en los que revisa permisos, taxímetros, licencias profesionales, matrículas y condiciones de las unidades. Los dirigentes anunciaron que buscarán reuniones con la Asamblea Nacional y el Ministerio de Transporte para presentar sus reclamos y pedir que las mismas exigencias se apliquen a quienes ofrecen viajes mediante plataformas digitales.





