La Policía Nacional y la Fiscalía ejecutaron la operación Muralla contra una estructura atribuida a los Comandos de la Frontera, organización investigada por narcotráfico, tráfico de armas, minería ilegal y hechos considerados terroristas. El procedimiento se desarrolló después de aproximadamente un año y medio de investigaciones, periodo en el que las autoridades identificaron presuntamente la cadena de mando, los encargados de logística y las redes utilizadas para financiar y ejecutar actividades delictivas entre Ecuador y Colombia.
Durante 14 allanamientos simultáneos en Orellana, Sucumbíos y Guayas fueron capturados cuatro presuntos cabecillas conocidos con los alias “Mazón”, “Meneses”, “Raquetilla” y “Coche”. Según el ministro del Interior, John Reimberg, los detenidos estarían vinculados con hechos violentos que dejaron 19 fallecidos, entre ellos los 11 militares asesinados en Alto Punino y tres policías que perdieron la vida en Joya de los Sachas. La investigación también los relaciona con otras 25 muertes registradas en Orellana, Joya de los Sachas y Sucumbíos.
En el operativo participaron 122 servidores policiales y 14 funcionarios de la Fiscalía, quienes intervinieron lugares presuntamente utilizados para planificar ataques, movilizar armas y sostener las operaciones económicas de la organización. Reimberg señaló que las acciones desarrolladas contra esta estructura representarían una afectación superior a USD 600 millones y aseguró que las investigaciones continuarán para identificar a colaboradores, financistas y demás integrantes. Los capturados quedaron a órdenes de las autoridades competentes para el inicio de los procesos judiciales correspondientes.





