Keiko Fujimori asumió oficialmente la Presidencia de Perú este 28 de julio de 2026, luego de una ajustada victoria electoral que marcó el regreso del fujimorismo al poder después de varios años fuera del Ejecutivo. La nueva mandataria, de 51 años, llegó al cargo tras imponerse por una diferencia menor a 50.000 votos frente al candidato izquierdista Roberto Sánchez, en una elección definida por un estrecho margen y luego de haber perdido tres intentos anteriores de llegar a la presidencia.
Durante su primer mensaje como jefa de Estado, Fujimori colocó la seguridad ciudadana como una de sus principales prioridades, prometiendo una estrategia de mano firme para enfrentar el aumento de la criminalidad en las calles. Entre sus propuestas destaca la aplicación de medidas inspiradas en modelos de seguridad de otros países de la región, con el objetivo de recuperar el control frente a las organizaciones delictivas y responder a la preocupación de la población por la violencia.
El inicio de su gobierno también estará marcado por desafíos ambientales y sociales, especialmente ante la amenaza del fenómeno climático El Niño, considerado uno de los más fuertes de las últimas décadas. Su llegada al poder representa un momento histórico al convertirse en la primera mujer elegida democráticamente para ocupar la Presidencia del Perú, aunque su figura continúa generando divisiones entre ciudadanos debido al legado político de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, y el peso histórico del movimiento fujimorista en el país.





